KAY ROSEN PRESENTA SU PRIMERA EXPOSICIÓN INDIVIDUAL EN ESPAÑA EN PARKING
El espacio de arte público comisariado por Moishan Gaspar presenta una nueva instalación de Kay Rosen, una de las artistas más relevantes de la escena contemporánea estadounidense y una de las figuras fundamentales en la exploración del lenguaje como materia artística. La intervención, concebida específicamente para el espacio de Parking en Barcelona, constituye la primera exposición individual de la artista en España.
Kay Rosen (Corpus Christi, Texas, 1943) ha desarrollado desde finales de los años sesenta una práctica artística centrada en las posibilidades visuales, materiales y conceptuales del lenguaje. A través de pinturas, dibujos, murales, collages, grabados, instalaciones y vídeos, Rosen transforma palabras y expresiones cotidianas en imágenes capaces de producir nuevos significados. Su trabajo parte de la observación del lenguaje como un material encontrado y utiliza recursos como la escala, el color, la tipografía, la composición y el espacio arquitectónico para alterar nuestra percepción de palabras aparentemente familiares.
Aunque su obra aborda con frecuencia cuestiones políticas y sociales —desde las relaciones de poder hasta el género, el racismo o las crisis contemporáneas—, Rosen ha insistido en que su punto de partida no es la política, sino el propio lenguaje. Sus obras se caracterizan por una combinación singular de precisión formal, humor, concisión y ambigüedad, en la que una palabra o una breve frase pueden convertirse en una imagen, una escultura o incluso en una arquitectura.
Es en este terreno donde se sitúa la pieza propuesta para Parking. En la pared puede leerse «Parking & Parqueen», un juego de palabras en inglés que, a partir de la terminación de «Parking», hace aparecer las palabras King (rey) y Queen (reina). Con su ironía característica, Rosen introduce una referencia al feminismo y al lenguaje inclusivo, acentuada por el color de fondo de la pared, situado entre el rosa —tradicionalmente asociado a las niñas— y el morado —color vinculado históricamente a los movimientos feministas—. La obra se mueve así en un territorio de ambigüedad en el que no resulta evidente si estamos ante una crítica, una reivindicación o ambas cosas a la vez.
Su trabajo ha sido presentado en algunas de las principales instituciones artísticas de Estados Unidos y Europa, entre ellas el Museum of Contemporary Art, Los Angeles; The Art Institute of Chicago; The Museum of Modern Art, New York; Whitney Museum of American Art, New York; Hirshhorn Museum and Sculpture Garden, Washington D.C.; Philadelphia Museum of Art; Museum of Contemporary Art, Chicago; The Drawing Center, New York y Weserburg Museum für moderne Kunst, Bremen.
